"- Tienes que disfrazarte -me dijo K, en tono amenazador.
- Que no, es una estupidez -le repliqué agachándome por si acaso iba a dislocarme un hombro.
- O te disfrazas o no vienes.
[Más tarde]
- Mamá, K me obliga a disfrazarme…
- Disfrázate de forense."
Así que fuimos a comprarme una bata blanca. Fui a un centro de salud y me dieron una mascarilla -mentira, fue mi madre por mí, pero es igual-.
Me pasé la tarde de ayer -miércoles- poniendo la sangre y el pus -salsa de tomate y mostaza, respectivamente-. Le añadí unos ustensilios, un guante y un cuhillo cutre de aluminio -se supone que tenía que ser un bisturí, pero según parece es peligroso… -. A decir verdad, me ha encantado el resultado -la gafas y el sombrero era para hacer la tonta un rato-.
Causó furor el disfraz, oye. De hecho, para reírnos un rato decidimos hacer "Truco o trato" -bueno, mejor dicho "Trick or treat", porque son todos ingleses por ahí- por las casas, y… ¡sorpresa! Una tía se pensó que habíamos salido del asilo o algo, porque después de haber dicho: "No" y de cerrar la puerta de golpe abrió la persiana para ver si todavía estábamos en su portal, y al ver que no era así la bajó más en calma.
No me extraña. Imaginaroslo. Sólo con verme a mí con esas pintas fijo que estáis temblando.. En fin, espero que ahora pueda dormir tranquila la pobre mujer.
En nuestro "Truco o trato" recogimos dinero y chocolate. Personalmente prefiero lo primero, estoy pelada.
Después de una sesión fotográfica -aquí se pueden ver todas- nos fuimos de bares por ahí -no preguntéis donde, no me conozco la zona-. No bebí nada de nada. Ni había ningún chico pasable ni nada de nada. En resumen, a las una nos fuimos a casa.
¡Pero ahí no acabó la cosa, no! Nos quedamos viendo chorradas en la tele hasta las cuatro. Y luego en la cama intentando controlar a M -la otra amiga-, que se había tomado un red bull y estaba muy inquieta no nos dormimos hasta las cinco.
Frases a recordar de la noche:
"Esto de los tacones no es sano" dicho por K, después de casi caerse por las escaleras.
"A este sombrero le hace falta viagra, que siempre dobla para abajo." dicho por M, después de ver desconsolada su sombrero perdiendo forma.
"¿Pero por qué te has puesto el vestidito negro, K? Si con sólo una escoba y un sombrero te bastaba para ser una bruja.." dicho por mí, a riesgo de mi vida.
Y bueno, eso es todo por hoy.
Un beso.
P.D—> Se me ha olvidado decir que me han aplastado en la cabeza en una puerta. Fue sin querer, claro. Pero el caso es que me duele mucho, mucho y tengo unos chichones impresionantes. M, cerró la puerta, no se dio cuenta de que mi cabeza estaba entre la puerta y el marco y la cerró de golpe, pillándome en ella.