Post en cadena
La querida que tanto nos quiere Tuxina, nos ha he hecho seguir su historia. Yo me ocupo de la 5ª parte. Las partes anteriores las encontraréis aquí : 1ª (Tuxina); 2ª (golhands) ; 3ª (Apio) y 4ª (Jake)
Bueno, aquí empiezo –espero que sigáis leyendo mi blog después de esto-
La gente iba llegando e iban quedándose estupefactas al ver esa gran churra sobre un charco de sangre. Mientras que todo el mundo no se daba cuenta de que una banda de lemures vestidos como guerrilleros y armados hasta las cejas bandalizaban la ciudad, y se llevaban a tres rehenes a su base de operaciones.
Una vez allí, los dejaron a los tres en camillas en una sala de ordenadores grande. Los lemures no hacían caso de los rehenes moribundos que pedían ayuda. Planeaban -hablando entre ellos en español con acento alemán ¿serían alemanes?-, la manera de destruir la ciudad.
Nadie sabía por qué lo hacían -supongo que ellos sí-, pero eran unos 200 con más de 500 armas -entre ellos vehículos- y no le temían a la muerte. Era pura venganza.
- Todo tiene que estar listo para “el gran asalto” pasado mañana. -dijo el jefe lémur-
- ¿Pasado mañana? ¡Es casi imposible! La mayoría de nuestros subordinados siguen afuera “jugando” y aún tienen que venir refuerzos. No podemos atacar la ciudad con sólo los que estamos aquí.
- Sí podemos y eso haremos. Los refuerzos tienen que llegar pasado mañana llegaran durante la batalla. Es todo lo que necesitamos.
- Aún así, no podemos tener todos los cañones y fusiles preparados para el efecto sorpresa. Deberían trabajar con demasiada prisa y quizá no lo hagan tan bien que si lo hiciesen más despacio.
- ¡Pasado mañana he dicho! ¡Fuérzales a hacerlo! ¡Con látigos si hace falta! ¡Me da igual! Pero tiene que ser pasado mañana. -dijo casi a borde de la histeria-
- De acuerdo, pero no les eches la culpa a ellos si algo va mal. -y se fue antes que el jefe le pegara-
Una vez afuera de base de operaciones, dio las órdenes que le acababa de dar el jefe a los trabajadores para que fueran más rápido. Éstos discutieron, pero sabían que no había nada que hacer, así que se pusieron manos a la obra.
Mientras tanto, la policía investigaba lo ocurrido y buscaban a los desaparecidos. Y miraban la gran churra, pensaban llamar a la "4º Milenio" para que hicieran un reportaje -una churra de 65 cm no era común-. No sabían que era un ataque de lemures. Y no se lo suponían. Pensaban que eran los típicos ladrones, lo que hacía las cosas más fáciles para los lemures, tenían más tranquilidad.
En la sala de ordenadores, los rehenes intentaban sobrevivir; estaban atados a una camilla y les daban de comer, pero se volvían locos al ver tanto lemur.
Y le paso este post en cadena a Cassady. Ala, a pasarlo bien.
Dark kisses


